num 3 mayo 30 2007 El Poderoso HLL
manual de don pancracio
no seas naco

ilustración: el poderoso. texto: don pancracio
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OTRAS cinco grandes nacadas que debes evitar hacer cuando vayas a las Luchas.

La vez pasada dejamos pendientes algunas nacadas más que debes evitar hacer a toda costa cuando vayas a las Luchas. Aquí te van…

1. Arrojar objetos.
¿Alguna vez fuiste a una Kermés o una noche Colonial que acababa en batalla campal porque a algún “listo” se le ocurría lanzar un olote al aire y le caía en la cabezota a algún bravucón? Solo una vez me ha tocado ver que se arrojen objetos (basura) al ring y esa fue recientemente, cuando Lizmark Jr. cambió de bando. No es algo que se acostumbre, así que evita hacerlo. Podrías causar un gran problema. Hay veces que el público arroja monedas al ring cuando ha quedado sumamente complacido con la actuación de algún luchador. Como una especie de premio. Esto lo ví por última vez el pasado 29 de abril, cuando Místico derrotó a Black Warrior en una Lucha de Campeonato. Tampoco es común y se puede llegar a tomar como agresión.

2. Insultar a los Luchadores o a otros aficionados.
Lo primero déjaselo a las Porras, es su trabajo. Si tienes problemas con algún aficionado que te moleste, avisa a seguridad, son personas muy atentas y están para ayudarte. No desaghogues tus broncas con violencia ni permitas que te domine la pasión.

3. Meterte con la gente de las Porras.
Hay varias porras que asisten con regularidad a las arenas México y Coliseo. Están la de Tepito y la de Tacuba, que apoyan a los técnicos. También hay porras rudas que se acomodan en el ring-side y a la derecha de la pasarela en la México. Puede que sean extremadamente escandalosos y pelados, que se den a odiar por su forma de hacer burla del bando opuesto y por su afán de llamar la atención a como dé lugar. Sin embargo, no te metas con ellos y ténles paciencia. Te aseguro que te llevan ventaja y en ningún sitio conviene ponerse al brinco. Finalmente, ellos también van ahí a divertirse y a formar parte del ambiente en la Arena.

4. Tratar de tocar a las Edecanes.
Recuerda siempre que estas bellas señoritas con sus minúsculos trajes, sus cadenciosos movimientos en la pasarela y sus hermosas sonrisas SOLO ESTAN HACIENDO SU TRABAJO. No están ahí para que ningún pelangoche trate de pasarse de vivo con ellas aunque estén guapísimas y aparentemente dispuestas a todo. En caso de que lo olvides, siempre estarán esos amables señores de chamarra negra para recordártelo. Vengas de donde vengas no creo que te guste ser recordado como el naco ese que corrieron de las luchas.

5. Ocupar un asiento que no te corresponde.
“Espacio sujeto a humillación” Si te gusta hacer de esa frase un estilo de vida, pues entonces pásate con todo y tu boleto de la sección azul o la verde de la Arena México, a la Naranja (donde están los asientos de mayor precio). A veces tendrás la suerte de que no se ocupen en toda la función, pero otras veces llegarán los acomodadores (o peor aún, los de seguidad) a correrte de ahí mientras los verdaderos ocupantes te miran con cara de “¡Qué Naco!”

Un consejo de viejito: Pórtate como la gente decente! Hasta la próxima.