|
 |
ilustración y texto: el poderoso
EL AMO DEL BOLETO... ¿Y DEL RING?
Kitsch es la absoluta negación de la mierda, tanto en el sentido literal como el figurativo de dicha palabra. El kitsch priva a todo de su apariencia normal, la cual es inaceptable en la existencia humana Milan Kundera.
Viernes 6 de julio, Arena México. Las 8 pm. Hoy, por primera vez en la historia del CMLL, los aficionados entran a la Arena con boletos expedidos por la empresa Ticketmaster. Don Pancracio, el Señor Hernández, Lulucha y Lalucha nos encontramos con que las calles de Dr. Lucio y Dr. Carmona y Valle estan cerradas al tránsito, estacionamos el auto (porque esta vez llegamos en auto) cerca del mercado Juárez, algo lejos de la Arena. Llegamos corriendo pero a tiempo, al llegar a la entrada nos espera la más abultada multitud que hemos visto en mucho tiempo. Docenas y docenas de aficionados hacen fila en las taquillas y en los retenes, los elementos de seguridad no se dan abasto para el cacheo, especialmente el personal femenino. La entrada se retrasa, Lulucha y Lalucha se nos pierden entra la multitud. Como esta vez llevo máscara, varios aficionados me reconocen y me saludan. Hernández y Don Pancracio se adelantan mientras converso con una joven aficionada y su hermano. Algunos empleados de seguridad han sido reemplazados, ya no veo a mis viejos conocidos. el vestíbulo externo es un mar de gente. Por fin entro cuando ya han pasado las 8:30 y se escucha ya al Minicrema, como lo bautizó Lalucha. ¡No hay un solo acomodador! encuentro mi asiento y ya toda mi gente está allí, esta vez nos acompañan cinco de mis excompañeros de Maestría (nerds, igual que yo). Siento que algo me falta
claro, esta vez no compré pepitas en ningún puesto de afuera, así que no tengo programa de papel revolución, pero tampoco hubo nadie que entregara ejemplares gratuitos (el colmo sería que los vendieran) de esa joya neobarroca llamada CMLL Magazine. ya sé quién va a luchar y mis colaboradores también pero mis cuates de la Maestría no y la mayoría de los aficionados en la Arena tampoco. La entrada ha sido un verdadero despapaye. Oleada tras oleada de aficionados entran y siguen entrando a la arena durante las primeras dos luchas y mucho después. Ya desde hace algunas semanas nos enteramos de ciertos cambios en el CMLL y la Arena México. Algunas edecanes ya no forman parte del show, Tarzan Boy tuvo que renunciar a su nombre de batalla, los videos y música de presentación de los luchadores han cambiado. Se han practicado auditorías internas y estrictos sistemas de control al interior de la empresa. Algunos empleados han mordido el polvo. Todo para poner en práctica el concepto kunderiano de kitsch y dejar la casa pulcra y prístina en vísperas de la llegada de Los Amos del Boleto, quienes no accederán a pasar por alto borronaduras, tachaduras, enmendaduras ni alteraciones de tipo alguno en donde ponen los pies (unos masiosares). Todo debe estar en regla. Nada de piratería ni atentados a los derechos de autor. Si hay extranjeros, estos deben demostrar su estancia legal y permisos para trabajar en nuestro país. Sin embargo, persiste la piratería al interior de la arena, pues se siguen vendiendo máscaras región 4 o sea, fabricadas sin goce de licencia ni marca registrada. También se sigue viendo que hay personas que hacen uso de influencias y amiguismos para meterse hasta a los vestidores. Los empleados del CMLL se muestran nerviositos y susceptibles.
Desde que Muchacrema anunció el pasado 29 de junio que la empresa TM se encargaría en lo sucesivo de la venta de los boletos del CMLL, la noticia fue recibida por el público con una sonora rechifla, pues para el aficionado que tiene años de asistir a las luchas eso es como si le dijeran que de ahora en adelante los tacos al pastor se tienen que comer con cubiertos. Esto es apenas el comienzo de un esfuerzo por convertir al CMLL en una Dama de la Alta Sociedad. Ya en nuestro No. 4 hablábamos del concepto de entropía (ver Ahora sí se puso bueno). El caos y el desorden ya se desataron a la entrada de la México
veremos dónde para todo esto al disiparse el vapor de la olla exprés.
una de las razones por las que TM se hace cargo ahora de las taquillas se supone que es para desalentar la reventa
ja ja ja. Los mismos revendedores de siempre siguen acaparando los mismos boletos de siempre. Se les veía, desde luego, más cautos pero trabajando como todos los viernes.
El aficionado también está a disgusto porque la participación de esta empresa encarece el costo de las entradas, ya de por sí elevados. El boleto más barato en taquilla equivale al salario mínimo de un día.
Para acabarla de amolar, la función que parecía muy buena en la cartelera- resultó aburrida excepto por el combate de Panther contra los Villanos III y V y el Terrible.
Stuka, Sombra, Místico, Negro Casas y Valiente lucieron cansados y erráticos, Koslov subió fuera de forma. Wagner no fué mas que un mimo que se presenta a rubricar la llave y pararse el cuello con el trabajo de los demás. Euforia y Ultimo Guerrero cumplieron con su chamba pero el Galeno se lleva el crédito. Los Villanos lucharon como siempre. (es decir: del nabo) pero esta vez recibieron su merecido.
Nayeli, la chica con la que hablé a la entrada, me pedía que ya no hable mal de los Villanos porque son toda una dinastía y han hecho escuela. Lo siento Nayeli. Estoy seguro que esos señores pueden haber sido lo máximo en los 80s, pero hoy son unos viejitos, unas piezas de museo que no aguantan más de dos caídas. Su tiempo pasó.
Si ustedes se han percatado, en HLL no hablamos del pasado de la Lucha Libre más que en contadísimas ocasiones. A nosotros nos importa el aquí y ahora. Y el aquí y ahora de los Villanos es patético.
Volviendo al tema de la invasión de TM en la México, mientras escribo esta nota sostengo frenta a mí el último boleto expedido por el CMLL y el primero emitido por los amos del boleto. Espero que el cambio sea para bien. Que no perjudique al espectáculo, que no se convierta en circo (ya de por sí, ese es el concepto en que mucha gente tiene a la Lucha Libre desde hace décadas), que no se vuelva elistista y sobre todo- que la afición no salga perdiendo. Que la Lucha Libre conserve su originalidad sin conservadores ni sabores ni endulzantes artificiales
especialmente jarabe light sabor fresa.
|