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Para mí, Super Muñeco representa mis mejores recuerdos sobre la Lucha Libre de los años 80. Cuando nuevamente la televisaron, cuando se dieron a conocer grandes ídolos como Cien Caras, Fishman, Lizmark, Máscara Año 2000 y otros que, aunque ya eran veteranos, muchos ni los conocíamos. Pero llegaron también fantásticos personajes nuevos como Super Muñeco, que impactó mucho a la afición con su máscara y su personalidad, pues fué el primer luchador que usó una imagen para el gusto infantil. Ha tenido un año muy ocupado, desenmascarando nada menos que a ¡cuatro retadores! Ahora está aquí, dispuesto a dar el Todo x el Todo.
Super Muñeco se remonta a los gloriosos tiempos del Pavillón Azteca ¿qué recuerdos tienes de esa época?
Más que recuerdos, yo creo que la oportunidad que me dieron porque en esa época no se permitía este tipo de personajes. lo más emocionante para mí fué aquel 20 de noviembre de 1983, cuando debuté y la gente me aceptó.
Era muy criticado mi personaje. fué muy duro al principio porque Rafael Barradas, el secretario de la Comisión, no me daba la licencia.
¿Y eso debido a qué?
Barradas decía que yo era un payaso y que mejor me fuera al circo. Se le llamaba El Comisionado de Hierro. Los promotores Moisés Zárate y Jesús Olmos (qepd), me dieron la oportunidad y vieron que mi personaje podía funcionar, porque en mi primera incursión en el Pavillón Azteca, la gente me aventó dinero. Gracias a ellos seguí en la lucha, pasé mi examen pese a que me hicieron dar muchas vueltas y un sinfín de payasadas... y a mí me decían payaso, pero nunca quise llamarme Super Payaso. Yo era Super Muñeco, un personaje para niños. Nunca quise ridiculizar nada.... de por sí esa es la opinión que la gente tiene de la lucha y yo no iba a llegar a reafirmar eso. Ahora bailan, se encueran, andan enseñando las teleras. En ese tiempo me veían así y ¡olvídate! me quitaban la licencia.
Dos, tres veces tuve descalabradas muy fuertes, heridas de arma. En el momento en que yo decía ya no puedo, yo ya me retiro de esto , el orgullo y la satisfacción que yo tengo de esto nadie me lo quita.
¿Y ha habido alguna ocasión en que ya sobre el ring Super Muñeco se diga a sí mismo ¿Qué estoy haciendo aquí? ¡quiero irme a mi casa!?
¡Muchas veces! Ha habido muchas lesiones que me han dolido muchísimo. Una vez, en Tijuana, Super Máquina (qepd) me recibió de un cadenazo en la cara y salí volando del ring sin agarrarme de las cuerdas. fué muy doloroso, me dejó sangrando y me tumbó dos dientes. Era otro tipo de lucha más difícil, a ras de lona. Imagínate, con el auditorio de Tijuana lleno hasta el tope y así me recibió este hombre. A la vez lo entendía porque muchos no querán a mi personaje, pero me impuse sobre todo eso y; gracias a Dios, logré mi objetivo.
Diste lugar a toda una generación de personajes fabulosos y muy recordados como Super Ratón y Super Pinocho.
Y fué un giro diferente, después que la llegada de Super Muñeco empezó a generar divisas, crearon al Super Ratón, que era el Relámpago Dorado y luego a Super Pinocho, pero el orgullo que tengo es haber abierto ese camino y haber abierto la puerta para este tipo de personajes para niños.
¿tienes actualmente un rival al que digas a ese le voy a quitar la máscara?
Coco Rojo era uno de mis rivales más fuertes, pero ya acabé con él (el pasado 10 de abril). en el Salón 21, en una lucha VIP. Acabé con Coco Negro, en Tijuana y también me llevé la máscara de Ku Klux Klan, un tipo de Tijuana que vino a retarme. la última fué la de King Tiger, en Toluca.
Esta ruleta que viene es de retos y de retos y de retos y de seguirte superando cada día. Es muy importante echarle las ganas y el corazón aunque estés lastimado. yo estoy sumamente lastimando, tengo muchas lastimadas. pero me repongo, entreno, me preparo porque quiero hacer muy buen papel esa noche. No espero llegar a la final, no quiero llegar a la final, porque es un compromiso muy grande donde tienes encima los ojos de toda la gente. Ahorita no me pongo nervioso, pero cuando se acerca el día, luego no puedo ni dormir Así me pasó con lo de Coco Rojo, no podía dormir. Solo de pensar en el compromiso y qué va a pasar con mi personaje en caso de que yo pierda la máscara. Yo siempre lo he dicho: en el momento en que yo pierda mi máscara, yo me retiro de la lucha libre.
Acabo de regresar de Austin, y de Chicago y encontré mucha gente que me decía yo te veía ciando era niño y aquí sigues, yo tenía 8 años. bueno, ellos tenían 8 años y yo 22. Mucha gente dice que ya estoy viejo. Yo tengo 45 años. pero esto ha sido muy bonito porque me saludan, compran mis máscaras. El sueño de ese joven de 18 años que era yo, se hizo realidad, fué difícil pero no imposible, tenía que salir adelante... como en todo. Ha sido muy bonito.
¿Qué te parece este nuevo auge de la Lucha Libre? vemos ahora a las arenas llenas de un nuevo público neófito pero muy entusiasta.
Todo va evolucionando. mis respetos para las grandes empresas porque ambas tienen grandes luchadores. El deporte espectáculo ha cambiado, tiene que seguir cambiando. Como te decía hace rato, ahora hay luchadores que bailan, se bajan los pantalones y andan enseñando todo. Solo espero que no se excedan en los límites y que no llegue el momento en que la gente ya no crea en la Lucha.
Yo vivo en el barrio de La Merced y te digo una cosa: ¡ahora hasta el que vende periódicos es luchador! ¿cómo es posible? No hay respeto para la gente, eso ya es muy lamentable. Si yo me subo a luchar con el de los periódicos te aseguro que no sabe, no está preparado. A mí me encanta la Lucha a ras de lona, al tú por tú. Claro, impuse algo de estilo con el movimiento de la cabeza, pero no con eso los rendía. Yo espero que haya una reforma, ya hay profesores por todas partes. El verdadero luchador profesional está avalado por la comisión de box y lucha, pasas un examen, no cualquiera puede ser profesor. Se te puede lastimar un muchacho, se te puede hasta morir. Yo he sabido de casos en que se les han muerto en el gimnasio. Un profesor de buen nivel tiene que haber luchado con las estrellas. No se puede llamar profesor quien no ha luchado con un Blue Panther o con un Villano IV... no saben.
Una vez un señor llegó y me dijo: le dices a mi hijo que yo soy Fishman, que yo lucho, que yo fuí el primer Fishman. Por favor, házme ese paro llegó el niño y me preguntó, pero yo le dije que no. ¡Olvídate! el Papá me mataba con los ojos, pero yo le dije ¡no lo engañes! Tienes que oponerte al fraude, a esos impostores que se ponen máscaras del Santo, como lo que pasó en Villa Hermosa. Es lamentable como padre de familia que andes diciendo esas mentiras ¿qué va a pasar con ese niño cuando crezca? Es preocupante la falta de valores y de respeto de quien se hace pasar por luchador.
¿Super Muñeco tiene mucho que dar aún?
Pues sí, espero.que sí. No sé si llegue a luchar por un tiempo indeterminado como Mil Máscaras o Tinieblas, pero cuando sienta que ya no puedo dar lo poco o lo mucho que he dado siempre, me voy a retirar simplemente, sin pedir homenajes ni nada. Yo me voy tal como llegué, en silencio.
Espero seguir adelante
¿y seguirá la dinastía de Super Muñeco?
A mis hijos no les gusta la Lucha. Ninguno ha sido para acercarse y decirme que quiere ser luchador. Tengo un hermano que tiene 22 años y le dejé el nombre de Super Muñeco Jr. y ya ha luchado dos, tres veces. cuando yo me vaya de este mundo terrenal, quiero que siga adelante el nombre con alguno de mis sobrinos o de mis hermanos, porque me ha costado mucho trabajo sacarlo adelante.
Este torneo del 8 de diciembre va a estar pesado, pero le vamos a echar todo el corazón. A lo mejor físicamente ya no es lo mismo que cuando tienes 25, 30 años pero le vamos a echar toda la coraza por delante.
¿Super Muñeco y el hombre detrás de la máscara se llevan bien?
¡Ah, qué buena pregunta! Hay una cosa muy importante que a nadie le he dicho: cuando me arranco mi máscara hay veces que me le quedo viendo, le doy las gracias y le doy un beso. Muchos luchadores dicen que una máscara es un trapo. Yo no, porque el personaje me ha dado para vivir. Debemos de llevarnos bien porque vamos juntos. A veces me molesto conmigo mismo o hablo con el personaje. Para darle a mi hermano el personaje, tuve que hablar con Super Muñeco, porque yo mismo no lo aceptaba, como que no lo quería soltar.
Si me vieras sin la máscara, soy tan diferente. En el negocio de mi papá, estando yo ahí, me confuenden con otro de mis hermanos, que lucha como El Tramposo y es más alto pero él se para el cuello, ja ja ja.
Es una dualidad diferente, pero hay una comunicación. Al hombre tras la máscara le cae bien el Super Muñeco. Me siento a gusto, mi máscara no me estorba.
Detrás de la máscara hay un hombre que trata de cuidarla.
Gracias Super Muñeco, te deseamos mucha suerte.
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