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¿SEGURO QUE PERDIO LIZMARK Jr?
texto e ilustración: el poderoso.
Pues sí, el 74 aniversario del CMLL vino y se fue. Miles de aficionados fueron despelucados de una importante suma de dinero a cambio de un boleto. Lo acartonado del montaje de todo este numerito se notó hasta el punto de que se metieron allí seis luchadores que no tenían nada que hacer y que apenas lo disimularon. Inteligentemente se dio la órden para que Villano V, el más débil del cartel, fuese el primero en huir de la jaula. Al último quedaron encerrados en ella quienes originalmente iniciaron todo el pleito pero que por sí solos no constituían suficiente espectáculo como para colmar la llamada Catedral de la Lucha Libre en México: Blue Panther y Lizmark Jr. Simplemente no resultaban tan atractivos como Místico contra el Perro o Wagner o Ultimo Guerrero, ni como un encuentro entre estos dos ultimos. Pero quitando los hubiera
y los qué tal si
¿qué nos quedó a fin de cuentas? Ya no vale de nada imaginarse qué pudo haber sucedido porque de todas formas ni iba a pasar. Ahora solo tenemos como resultado que Panther derrotó a Lizmark Jr. y lo obligó a revelarse como Juan Carlos Baños. Desde luego que el tatuado gigantón se veía desilusionado por la derrota pero ¿de verdad perdió? No me refiero a si hubo chanchullo o no, porque Panther le ganó bien, sino más bien al hecho de que si Lizmark se devalúa sin su máscara. Del modo en que lo veo, pienso que Juan Carlos ganó. Ganó porque se ha liberado de una gran atadura, de la pesada losa que constituía el conservar la máscara que heredó de su padre. Desde hace mucho que Lizmark demostró rebeldía hacia el personaje creado por su Padre. A la máscara la modificó o ultrajó (según dicen algunos) arancándole la tapa, alterando el antifaz y presentándola en diversas combinaciones de colores. El se dejó crecer tremenda pelambrera y se llenó el cuerpo con enormes y vistosos tatuajes. Como un reo dentro de una pequeña celda sin escapatoria, Lizmark trató construir su propio mundo dentro de los cuatro gruesos muros del Geniecillo Azul, pero nunca se encontró a sí mismo dentro de esa capucha. Aunque siempre ha sido muy querido por el público pese a sus actos de traición contra Místico y contra el Perro Aguayo Jr, se le veía siempre en el ring como luchando a medio gas, como que nunca daba todo lo que podía. Ahora que perdió la máscara, en buena lid, no se le ve abatido ni mucho menos, pues era más el dolor que sentía por la tremenda patada que Wagner le dió en la nariz que por tener que revelar su identidad. Juan Carlos, mostrando un rostro de facciones más bien duras, reconocía deportivamente el triunfo de Panther, quien a punto del soponcio, también dió fé del enorme esfuerzo que le costó derrotar a Lizmark Jr
Nuevamente quedó demostrado que más vale maña que fuerza. En nuestro número anterior hablamos de Lizmark como el más desfavorecido en términos de popularidad entre los ocho que entraron a la famosa jaula (fabricada nada menos que por Pierroth). Al final, y luego de mantener un rato al público al borde de la butaca, Panther se impuso a su estilo, con una severísima palanca al brazo que tomó totalmente por sorpresa a Lizmark Jr. El combate a ras de lona, como ya lo hemos dicho en varias ocasiones, es el arma letal del Maestro Lagunero.
Ya una vez en la jaula, todos se dieron hasta con la cubeta para cobrarse todas las deudas pendientes. Toda clase de patadas, azotones, desnucadoras y lo clásico del repertorio de cada uno- El Hijo del Perro Aguayo y Místico fueron atacados con especial zaña... pero no sé porqué el CMLL sigue pensando que el público se chupa el dedo y continua con su tradición de preparar numeritos tan acartonadamente predecibles. Los luchadores no son tan buenos actores como para que alguien con un poco de inteligencia no se dé cuenta de que hay algo muy extraño en todo esto. Es difícil hacer lo mismo durante 74 años, es un gran esfuerzo, pero ese esfuerzo debe acompañarse de innovaciones radicales, mas el Consejo considera todo una tradición intocable, hasta las mismas moscas tienen revoloteando 74 años ahí, todo está construido en base a malas costumbres que se han convertido en hábito y tradiciones a fuerza de acumular cochambre y pátina y de sentarse en el mismo lugar cada viernes por la noche. Realmente no hay ideas nuevas, campo en el que la AAA definitivamente les ha tomado ventaja... bueno, pero esto es harina de otro costal.
La cosa es que Lizmark jr ha quedado atrás, ahora Juan Carlos Baños va a construir un nuevo personaje en torno a su verdadero yo. Más que revelar un rostro, Blue Panther y el CMLL han abierto la caja de Pandora. Han dejado libre un Velociraptor hambriento, un demonio que difícilmente podrán controlar . Ahora sí vamos a ver la verdadera fuerza del nuevo Lizmark Jr, su verdadera furia. Quizá al fin Marco Corleone y Dos Caras Jr. tengan un rival digno de su categoría.
Felicidades a Panther por su triunfo, pero más felicitamos a Lizmark Jr por volver a nacer, ahora viene lo mejor de su carrera como luchador. ¡Aguas, Panther! Ya sabes que te tengo un gran aprecio por ser mi padrino de máscara pero ahora sí Lizmark te la va a cumplir y ya te dió una probadita una semana depués del aniversario. Juan Carlos ingresó al ring en ropas de calle, con tremendo parche en la nariz, a trapear el piso con Panther hasta que fué retirado por los chicos de seguridad.
Lizmark ganó. Ganó la libertad de ser quien quiere ser en realidad.
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