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VISITANDO A LA "AAA"
texto e ilustración: el poderoso.
Hola. Soy El Poderoso, de hagaselalucha.com, hablo para solicitar un pase de prensa para la función del 7 de octubre, en el Toreo le planteo con cierto optimismo a Francisco Constantino, Sí, claro que sí, me responde Francisco, preséntate ahí el día del evento y te doy tu pase... no creo que haya problema
Cuelgo. No lo puedo creer... taaaantos moños y taaaantas trabas que se pone el CMLL para dar un pase de prensa y resulta que Promociones Antonio Peña, alias Asistencia Asesoria y Administracion o, simplemente, la AAA, me da un pase (temporal, claro) sin mayor trámite que presentarme en el Toreo de Cuatro Caminos el Domingo 7 de octubre a las 5 de la tarde... JAAA JAAA JAAA (es una carcajada histérica, como de Pepe el Toro, pero con triple A)
Total que quedo de verme ahí con mi gran amigo Alex Baillet, del diario Metro. En la puerta donde dan los pases coincido con otro buen amigo, que es Karlo Colín, del semanario Luchas 2000 y nos dirigimos en bola junto con Francisco Constantino hacia el acceso principal.
HITO HISTORICO: Es la primera vez que HLL entra a un evento de Lucha Libre en calidad de medio de prensa y no con boleto pagado. Es también la primera vez que entramos a un evento de la AAA. He tenido mis reservas respecto a ellos por los excesos histriónicos de sus luchadores, pero como siempre que vamos a una nueva experiencia en torno a la lucha libre, entré ahí con la mejor disposición para pasármela bien. Con la expectación de quien va a probar su primer taco de chapulín tostado. Aunque el Toreo está muy maltratado por afuera y el rumbito de Cuatro Caminos es bastante feo, el interior del domo Mexiquense es muy agradable y amplio. Hace muchísimos años, en 1991, fuí a una función de luchas en el Toreo. El Domo no estaba sellado aún ¡y que empieza a llover! Ja, ja, ja! me puse una buena empapada antes de poder comprar una de esas capitas de polietileno conocidas como hules. Esa vez luchó el Hijo del Santo, uno que andaba vestido de apache y un exótico muy pelangoche... es lo que recuerdo además de que el Santo le puso una madriza a sus rivales, pero aún así el público lo abucheaba... nacos. Esa vez llevé a un grupo de niños hiper fresa. La diferencia es que en aquel entonces las luchas eran solo para nacos (tiempo después les demostré que los nacos eran ellos) y ellos estaban a-ta-ca-dos... jajaja. Seguro hoy en día, varios de ellos son de los que van a la México con sus máscaras de Místico, a ponerse hasta las manitas y a gritar más peladeces que los rudos.
Pero como dice Edna Moda (la de Los Increíbles) ¡No miro al pasado! Me distrae del ahora.
El interior del domo está pintado en negro, las sillas son metálicas y el ring side está alfombrado. Los asientos de prensa estan como a unos treinta metros del ring, la única desventaja es que toda esa sección está a ras de suelo, sin desniveles, por lo que es difícil ver la lucha entre las cabezas de toda la gente que se para en las sillas. Entre el Hexadrilátero y las primera fila hay una zona de seguridad resguardada por vallas metálicas, lo que hace más difícil que un luchador le caiga encima al público, como sucede en las arenas del CMLL. Hay pantallas gigantes, muy buen juego de luces y excelente sonido. No retumba como en el Palacio de los Rebotes. La función comienza hasta las 6 pero ya estoy acompañado de Alex y de Alfredo Ascencio, del diario ESTO.
Por fin comienza el show. Se rinde homenaje a la memoria de Antonio Peña, ex-luchador y padre de la AAA, a un año de su deceso. La urna con sus cenizas está sobre un pedestal. Los conocidos comentaristas de Televisa expresan sus respetos y rememoran al hombre que dió vida al espectáculo itinerante de Lucha Libre más grande y vistoso de México. Aparecen guapas edecanes por la pasarela que viene de los vestidores y salen al ring los primeros gladiadores de la noche... porque ya es de noche y el programa es largo. Lo primero es una luchita de minis, todo es a una caída... eso es otra gran diferencia con el CMLL. Por ahorrarse el trámite de las primeras dos caídas, como las luchas del Consejo Mundial (en que YA sabemos que una la ganan los rudos y otra los técnicos o viceversa) la AAA nos empaca un solo episodio pero como de 20 minutos que llega a ser incluso aburrido, sobre todo en las luchas estelares.
La principal diferencia entre el CMLL y la AAA consiste en que la primera empresa es muy conservadora... no los culpo, ellos iniciaron la lucha libre en México y es de esperarse que la quieran preservar a la manera tradicional, pero hay veces que, de plano, lo único que les falta es que se vean en blanco y negro y que las narre el Mago Septién. Por su parte, AAA apuesta a la innovación y a la ruptura de paradigmas. Son algo así como los iconoclastas de la Lucha Libre. Se dan todo tipo de variaciones. Para empezar su famoso hexadrilátero, ring de seis lados. Luego los relevos de locura, Participaron dos equipos compuestos por un luchador de talla normal, un mini, un exótico y una chica. se encontaron Pimpinela Escarlata y Cassandro, la hipertelia del luchador exótico ¡qué barbaros! ¡qué vestuarios! ¡qué peinados! ¡y además jotean de lo lindo! Las chicas fueron Faby Apache y Cinthia Moreno. Faby es, pues... ni fú ni fá, como decía mi abuela. No es muy bonita, está medio buenonchona. Pero Dark Angel, Sugey, India Sioux y Diana la Cazadora se la llevan de calle en ese aspecto. En cuanto a su técnica, yo creo que Luchadoras no tan estelares del CMLL como Luna Mágica y Sahori la harían papilla...ni hablar de lo que Amapola haría con ella. A Cinthia Moreno le pasó lo mismo que a Hiroka: le robaron las pompis. Es aguerrida pero lenta. También participaron Billy Boy (marido de Faby) y Super Fly, algo así como el equivalente de Místico en la AAA y quien ejecuta unos espeluznantes mortales hacia atrás y fuera del ring. Esta fué una lucha Lumberjack, o sea que a cualquier luchador(a) que saliera del ring lo esperaba una horda de gladiadores armados con cinturones de cargador que les repartían cuerazos a discreción. A Faby le tocó una buena lluvia de cinchos en su bien dotado traserito, mientras que Cassandro y Pimpinela salían hechos la loca y apenas si los tocaban. Esa lucha fué muy divertida. Finalmente, Cassandro hizo de las suyas, dejó a un lado su delicadeza y con una impresionante desnucadora con giro en el aire y alto grado de dificultad, planchó a Super Fly para la cuenta de tres. Polvo de Estrellas, otro exótico (¡horroroso!), subió al ring con sus comparsas, los Queens of the Night, a dar una paliza a Pimpinela y a Cassandro quienes al final se abrazaron y salieron muy amiguis rumbo a los vestidores.
Luego vendría una vomitiva escenita entre Faby, su padre Gran Apache (en silla de ruedas para mayor dramatismo) y el feo de Billy Boy, marido de Faby, a quien Gran Apache odia (con odio apache). Una lacrimógena y pésimamente actuada telenovelita en que un padre celoso y desairado reclama a su hija el haberse casado con semejante rufián, pese a que lo ha despelucado en sendas ocasiones... ¡Tache!
Como siguiente número en el programa, otra idea muy original: ¡Lucha a oscuras! Hasta ese momento me dí cuenta de porqué las cuerdas del hexadrilátero son de colores fluorescentes. Las luces se apagan y el ring queda tan solo iluminado por lámparas de luz negra. Los luchadores que participan, entre ellos el mismísimo Octagón y el Elegido, muy querido por las damas por su generosa musculatura, aparecen con trajes llenos de aplicaciones... ¡fluorescentes! Como el Elegido sólo usa un minúsculo chon, se pinta pecho, brazos y piernas con pintura... ¡fluorescente! (¡adivinaron!) de tal modo que lo único que el público ve son acentos de color amarillo, verde, rosa, blanco y naranja moviéndose frenéticamente por el ring. Claro que en suficiente cantidad y tamaño como para poder apreciar las formas humanas. Mr. Niebla (quien hace unos años desenmascaró a Shocker), Histeria y Psicosis le acabaron dando una tunda a Octagón, Elegido y Alebrije. En el CMLL estamos acostumbrados a ver una lucha tras otra, aquí se toman una verdadera eternidad para abandonar el ring (el precio de hacer luchas a una caída). El Elegido se pasó como 10 minutos enseñando las nachas por los seis lados del encordado, se bajaba tantito el chon y las chavas gritaban como locas al ver su barbita partida. Precisamente estos son los excesos que desprestigian a la lucha libre y que le restan seriedad a la AAA. Lo mismo que comentó el Hijo del Santo en la entrevista que le hicimos en nuestro número 8. Es denigrante... ¡Otro tache!
Son ya las ocho y media y apenas va a comenzar la tercera lucha: un combate extremo en el que participa la nueva joyita de la AAA: Halloween... ¡Buuuu! Tercer tache de la noche. No se vale que traigan cartuchos quemados. En todas las veces que lo ví luchar en la México, jamás hizo algo que valga la pena recordar. Siempre pasó desapercibido. Le acompañaron sus paisanos tijuanenses Tiger y Nicho el Millonario (vaya nombrecito!) que parecía iba a hacer una entrada espectacular al ring, desde lo alto de la pantalla gigante, pero acabó bajando de ahí con tanto cuidado que casi llama a los bomberos para que lo auxilien. Los rivales son los Mexican Power: Juventud Guerrera, Joe Lider y Crazy Boy... en estos momentos decidí marcharme a casa, empezaba la lucha y todo parecía indicar que los de Tijuana le darían una felpa a Juventud Guerrera y compañía.
Todavía después, mucho después siguió el Torneo Copa Antonio Peña en el que luchadores de la talla de La Parka, Scorpio Jr, el campeón Charly Manson, Kenzo Suzuki y otras estrellas de la AAA se eliminarían por ruleta rusa hasta obtener un ganador con los dos últimos sobrevivientes combatiendo a una caída. y toooodavía luego de eso... el encuentro final... otra original idea de AAA llamada el Domo de la Muerte, con los superestrellitas tripleatienses tan comentados en todas partes , como Cibernético, Chessman, el Zorro (a quien llaman Zorra por traicionar a los Hell Boys, o sea, la banda del Ciber), el Mesías y Abismo Negro (quien ha sido tachado de alcohólico y mujeriego). Todo el tiempo, el Domo ha estado pendiendo sobre el ring. Está formado por barras de acero que se electrificarán al momento del combate.
De verdad me hubiera gustado quedarme para ver tan singular forma de lucha libre. Pero resulta que el numerito terminó ¡a media noche! de por sí, salir del Toreo hacia el metro Cuatro Caminos a pie y a las ocho y media es toda una odisea llena de esquinas oscuras, fulanos y perenganas sospechosísimos, microbuses, combis, basura, graffitis y banquetas resquebrajadas. Ahora imaginen eso a las doce de la noche cuando ya no hay ni un alma y el metro ha dejado ya de dar servicio... ¿gacho, no? Pero eso no es culpa de la empresa sino de quien ha permitido que en esa parte de México prive la anarquía.
Me hubiera gustado también pasar a entervistar a los luchadores al final de la función y conocer las impresiones de Cassandro, el Zorro, Cibernético y Octagón... ya será otra vez. Supe que Ciber se puso violento con la prensa.
Agradezco mucho las atenciones de Francisco Constantino para con Hágase la Lucha, por permitir a este servidor el poder compartirles esta experiencia tan singular. pasarán meses antes de que el espectaáculo de la AAA regrese al Toreo, aunque seguido hay funciones en el Gran Forum, cerca del Metro Tasqueña. El gran acierto de esta empresa consiste llevar su show por todo el país con la misma calidad de espectáculo y elenco. AAA es muy criticada, como ya lo hemos dicho, por los excesos de personalidad y la boconería de sus luchadores, pero también por la aparente falta de arrojo de estos así como por la inclinación de la empresa a imitar de cierta manera a la WWE dando preferencia al espectáculo y al exhibicionismo más que al deporte, lo cual no impide que miles de aficionados prefieran las funciones y combates de esta promotora a los del CMLL. Eso sí, definitivamente en AAA hay muchos luchadores con talento, físico y actitud, Como Octagón, La Parka, Super Fly, El Mesías, Charly Manson y Casandro.
En los encuentros que se han llegado a dar entre luchadores de AAA y CMLL, estos últimos han hecho cera y pabilo de sus rivales, con lo cuál queda demostrado de qué cuero salen más correas, aunque sería más que interesante ver un duelo entre El Mesías y Dos Caras Jr. o entre Místico y Super Fly. O qué decir de un choque entre los Guerreros de la Atlántida y los Hell Boys o los Guapos VIP contra los Perros del Mal ... soñar no cuesta. Hay demasiados intereses de por medio. Además es sabido que los chicos de la AAA no cuentan con servicios médicos pagados por su empresa, de ahí que arriesguen menos que sus competidores, quienes cuentan con las mejores atenciones en caso de lesión.
Finalmente, AAA es un espectáculo (igual que lo es el CMLL) que intenta ir más allá del horizonte que por años ha dominado la empresa de la Familia Lutteroth, rivalidad que ha existido desde 1952, cuando Televicentro (hoy Televisa) quiso comerse el mandado formando su propia empresa de Luchas, bajo formatos iguales a los del actual CMLL. Luego, a principios de los 80 Televisa presentó una nueva era en la Lucha Libre con en el famoso Pavillón Azteca... pero pan con lo mismo no siempre resulta, el público necesitaba ver algo distinto. Solo hasta el surgimiento de la AAA es que aparece en escena un verdadero rival para el Consejo Mundial, un rival que logra hacer un magnífico papel como contraparte para quien quiere ver y vivir la lucha libre de una manera distinta gracias al legado de Antonio Peña, un hombre que se atrevió a hacer las cosas de manera diferente.
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